Limpieza de conductos de aire

Los sistemas de ventilación transportan millones de partículas contaminantes visibles y no visibles a través de los conductos de ventilación y/o climatización a diario. Debido a que el sistema se ensucia con el tiempo y el uso, la limpieza de los conductos de aire es un servicio fundamental para mejorar y mantener la calidad del aire en el interior.

Hay dos razones principales por las que llevar un mantenimiento rutinario de limpieza de conductos: las preocupaciones por la salud de trabajadores y clientes, y la ineficiencia de la unidad.

Llámanos al 696 39 06 16

Objetivo

El objetivo de la higienización de climatizaciones es realizar tanto una limpieza como una extracción de la suciedad formada por microorganismos, polvo y hongos entre otros que se acumulan en el interior de los diferentes conductos de climatización: tanto conductos de chapa como conductos de Climaver, filtros de unidades interiores (VRW) y unidades de tratamiento de aire (UTA).

Fases del tratamiento

Nuestro servicio esta compuesto por diferentes fases:

  1. Extracción de las rejillas de ventilación.
  2. Obertura de registros en los conductos de ventilación si fuera necesario.
  3. Inspección del interior de los conductos.
  4. Limpieza y aspirado de conductos.
  5. Limpieza de rejillas de impulsión y de retorno.
  6. Limpieza del filtro de partículas de unidades interiores (VRW, Spleed, cassete, etc.).
  7. Limpieza de unidades de tratamientos de aire (UTA).
  8. Desinfección del sistema de ventilación.
  9. Realización del informe técnico con resultados, conclusiones y recomendaciones.

Normativa

Todas las actuaciones de la higienización de conductos realizadas se basan en los protocolos recogidos en la normativa UNE 100012.

Ineficiencia del sistema de ventilación

Cuando el polvo y los residuos varios se acumulan en el sistema, las unidades de tratamiento de aire tienen que realizar un mayor esfuerzo ya que los filtros se encuentran obstruidos por suciedad y residuos. Además, estos residuos pueden dañar la unidad de aire acondicionado dado que las partículas no deseadas pueden viajar a través de las partes sensibles de la maquinaria, causando atascos, desgastes y averías tempranas, generando así un mayor consumo eléctrico. Todo ello conlleva a un mayor gasto económico y desperdicio de energía.

Aire libre de contaminantes, hongos, virus y bacterias

Los conductos sucios y contaminados pueden dañar la salud de las personas. Esto es especialmente importante para las personas con problemas de salud como asma, alergias, u otras enfermedades. Algunos síntomas que pueden experimentar las personas más sensibles son tos, estornudos, dolor de cabeza, náuseas u otros síntomas de enfermedad.

Los contaminantes que se acumulan en los conductos son los siguientes:

Moho

El moho suele crecer en los sistemas de conductos que han estado expuestos a la humedad. El moho es particularmente peligroso cuando está en el sistema de aire acondicionado o ventilación porque se esparce y circula por el aire. No todo el moho crece en zonas visibles, por lo que se debe prestar atención a cualquier olor extraño o síntoma preocupante para la salud.

Polvo

El polvo en el sistema de conductos puede afectar a la salubridad de las instalaciones. El polvo se acumula de forma natural en los sistemas de climatización con el tiempo, lo que empeora notablemente la calidad del aire.

Materia orgánica e inorgánica

Los conductos de aire que muestran signos de desgaste o los sistemas que no han sido sellados correctamente pueden estar en riesgo de contaminación por suciedad. Las inspecciones regulares y la instalación adecuada de los conductos evitan que esta forma de contaminación afecte a la calidad del aire.

Plagas

Es habitual que insectos o roedores accedan al interior del sistema de conductos. Esto puede crear una obstrucción en el sistema y/o propagar los gérmenes de sus excrementos o cadáveres.

Patógenos

Nuestras técnicas de higienización de climatizaciones incluyen una completa desinfección contra bacterias, hongos y virus (incluido el COVID-19), para conseguir una calidad del aire inigualable, a la vez que aportan seguridad al equipo humano que trabaja en las instalaciones.

Control de calidad ambiental

Si se precisara, se recogerían muestras de varios puntos de la instalación del aire y se analizarían en el laboratorio, donde se realizarían exámenes para determinan los patógenos presentes y así poder elaborar un informe con los resultados.

¡Comparte esto en tus redes sociales!