Las pulgas son uno de los problemas con los que todo dueño de perros o gatos tiene que batallar al menos una vez en su vida. Estos bichos, además de hacer que tu mascota se rasque mucho, representa algunos peligros o complicaciones que deberías de tener en cuenta.

El ciclo de vida de las pulgas es muy parecido al de las mariposas: nacen de un huevo y crecen en un capullo. Cuando la mascota entra al hogar con pulgas, el lugar en el que vive tendrá huevos de pulgas, gusanos y capullos.

Un factor importante que se debe tener en cuenta es la estación del año, ya que el ciclo de vida de las cucharas se acelera en primavera y verano, disminuyéndose en otoño-invierno.

En caso de que sea un animal que vive al aire libre, se debe poner la pipeta a partir del mes de septiembre; mientras que para los que viven en casa y tiene un clima más cálido todo el año, se recomienda usar un collar o un pulguicida todos los días.

Se pueden obtener repelentes de insectos para las mascotas, los cuales son de gran ayuda para disminuir la cantidad de pulgas y pulguicidas. Antes se usaban en forma de polvos o líquidos, pero ahora se pueden conseguir en pipetas que son más efectivas, menos sucias y fáciles de aplicar.

Cómo deshacerse de las pulgas de las mascotas

Las pipetas se pueden usar durante 20 o 45 días. El tiempo puede variar dependiendo del criterio del veterinario y dependiendo de las circunstancias del caso.

Una vez que la mascota ha sido desinfectada se debe de desinfectar el hogar. Se pueden usar larvicidas que se encarguen de matar a los huevos de las pulgas. Hay una gran variedad de aerosoles que se pueden utilizar en la casa. En este punto te recomendamos contactar con un servicio de control de plagas profesional como FastControl, ya que una fumigación en casa es una tarea que debe supervisar un técnico por seguridad.

También hay aerosoles específicos para usarse sobre la cama y en las mantas del perro, sitios en los que suelen acumularse las pulgas.

¿Las pulgas pican a los dueños?

Las pulgas del gato pueden cambiar de huésped y pueden infestar a los perros y al hombre. Estas pulgas parasitarias son capaces de transmitir enfermedades e infecciones bacterianas, en algunos casos pueden ser muy graves.

Aquellas personas que corren un mayor riesgo de sufrir la picadura de una pulga son los niños, ya que es más frecuente que los animales les transmitan este parásito, así como a las personas que viven en zonas rurales.

Los síntomas de una picadura de pulga

Las picaduras suelen localizarse en las piernas y en los tobillos. Estas picaduras pueden aparecer con forma de pápulas y provocan picores, sobre todo en las personas que son alérgicas a la saliva de las pulgas.

Cuando la lesión cutánea causada por la picadura de a pulga se infecta, aparece fiebre y anemia.

Ver pequeñas manchas de sangre en la ropa o en las sabanas del portador es un indicio de una infestación de pulgas, aunque las manchas en las sabanas también pueden ser ocasionadas por chinches.  

Publicado: 10 de Noviembre de 2017